Esta es la Sierra del Viento marinero, de los pinos siempre verdes, los tojos con espinas y con flores amarillas, el manto amarillo y blanco de las flores de retama, que junto con las silveiras de aromas, cubil del pájaro cuando llueve para meter el rabo, las Carballeiras de viejos y fuertes árboles, Castañares con espinosos erizos protegiendo las castañas, los laureles con las flores verdes y duras, abeneiros y sauces que escoltan nuestros ríos, en su largo discurrir , forman parte junto (con la lluvia que no puede faltar en nuestra querida Galicia) del maravilloso paisaje del Barbanza.
Este hermoso paraje conserva los vestigios más intimistas de un paisaje salvaje en el que la Naturaleza se funde con tradiciones más ancestrales.
Puede que igual que hay una justicia poética, haya una justicia óptica, paisajística y estética, que alguna suerte de compasión y piedad de las alturas permita contemplar esta hermosura de tierras a quien nunca vieron en vida , dándole con largueza la oportunidad de un éxtasis que les permita estar en paz consigo mismo y a salvo muy probablemente de todo y cualquiera malestar que este mundo les brindara.
Curiosa, singular, chocante y única, Romería de Guadalupe, de lo visible y de lo invisible, de lo religioso, de lo gastronómico y de lo folclórico, en la que los Romeros, luchadores en la defensa de las tradiciones de las Romerías Gallegas, estas manifestaciones lúdicas de nuestra cultura que hay que cuidar y preservar para que las futuras generaciones sepan valorar las tradiciones y tengan conocimiento sobre las costumbres que hacen posible vivir en comunidad.
Sin duda las más evidentes manifestaciones del espíritu, son para la gran mayoría de los hombres la de estas romerías, que acogen religión, cultura, folclore y gastronomía.
Desde siempre el gallego sintió la necesidad espiritual como un sentimiento no solo íntimo, si no también compartido. Fruto de esa forma solidaria y abierta de entender el impulso religioso es la gran afluencia de personas que cada año acuden a esta romería. En ella el Gallego goza del corazón compartido, su sentimiento religioso, su fe, sus penas y alegrías, sus conocimientos, para hacer perfectamente compatibles el afán espiritual con momentos para la fiesta y la amistad.
Es uno de los más significativos ejemplos de esta manera gallega de entender el sentimiento compartido, LA ROMERÍA DE LA VIRGEN DE LA GUADALUPE, en el lugar de CASÁS, interesante, querida y compartida por gente de todo el Barbanza.
Gracias al esfuerzo de personas como usted, la gente puede disfrutar de los actos religiosos, gastronómicos, culturales y folclóricos que definen la fiesta, contribuyendo de esta manera a reforzar los lazos de unión entre los miembros de la Colectividad. Alrededor de la leyenda fueron creciendo una serie de curiosos mitos que atañen a las romerías gallegas. Aquí en el Santuario de la Guadalupe se cumplen todos los deseos. Solo hay que seguir unos rituales básicos y sencillos. Para comenzar es necesario el siguiente paso: beber de los dos caños de la fuente de agua con un deseo en la mente. Es costumbre echar en el Pío de la Santa una moneda y si se hace con fe todo esto el deseo está asegurado. Si no mala cosa.
Si quiere ser partícipe de este espíritu festivo y animar a todos a seguir poniendo en valor tradiciones como esta, que integran el “ser” cultural y cívico de nuestra tierra. Rogamos y agradecemos su participación en este día de diversión.